Un monstruo de travesía en la Mint 400

08 junio of 2018 by

Cuando uno piensa en una de las carreras Off-Road más épicas de Los Estados Unidos, automáticamente nos remitimos a la legendaria “Mint 400” la competencia más grande y antigua celebrada en el desierto de Las Vegas; carrera en la que participan más de 20 clases de vehículos de Off-Road.

La edición 2018 marcó el aniversario 50 de la icónica carrera, motivo idóneo para que un trío de atletas Monster Energy viajaran a la Ciudad del Pecado para participar en una experiencia única: Cameron Waters, piloto australiano de V8 Supercars; Jackson Strong, piloto australiano de Freestyle Motocross; y el patinador mexicano Fernan Origel, quienes deberían recorrer las 400 millas a través del desierto; algo así como 643 km… a poco más de 220 km/h.

 

Aconsejados por el mexicano y ganador de la categoría Trophy Truck Spec del campeonato Score en 2017, y también atleta Monster Energy, Elías Hanna, así como el piloto y dueño del equipo Jim Riley; el trío conformado por atletas de distintas disciplinas deportivas debió pasar una serie de retos previos a tener su primer experiencia de Off-Road.

Formar parte del proyecto como coach fue una experiencia que me emocionó mucho, el poder crear un programa de entrenamiento para mis compañeros quienes debían manejar las 400 millas más demandantes del desierto de Nevada, no fue fácil. Analizamos a cada uno de ellos con base a sus capacidades y así fue cómo determinamos el plan. Estaban realmente interesados y concentrados en hacer su mayor esfuerzo y me alegró bastante poderles compartir consejos y secretos de conducción”, explicó el corredor de Off-Road Elías Hanna.

Esta vez quisimos experimentar un ángulo más creativo en vez de sólo filmar a los atletas, así que los enfrentamos a una serie de retos físicos y mentales para prepararlos para la dura prueba.

Para comenzar, Waters, Strong y Origel debieron llevar al extremo su resistencia en una sesión de entrenamiento de Artes Marciales Mixtas con la peleadora profesional de MMA, Jessica Clark.

Claramente, si Jessi quería… podía arrastrarnos con un sólo brazo por todo el gimnasio, aprendimos mucho de ella de una manera muy divertida, por supuesto la condición física que tiene es brutal y nos llevó más allá de nuestros propios límites”, mencionó Origel.

Posteriormente, los atletas afinaron su coordinación mano-ojo para asegurarse de estar listos para cualquier eventualidad en el despiadado desierto, bajo la batuta del famoso mago Murray Sawchuck.

El último reto, y probablemente la prueba más importante antes de la carrera oficial, consistió en abordar un vehículo UTV e incursionar en el desierto. Evidentemente resultó ser sólo un aperitivo que los hizo comer un poco de tierra, lo que resultó la dosis perfecta para darse una idea de lo que se venía.

Con experiencia en el automovilismo de velocidad, Waters tuvo la oportunidad de inaugurar la competencia para el equipo y darle forma al inicio de la travesía. Después fue el turno de Strong de encarar al desierto, recorrer unas cuantas millas y entregarle el mando a Riley, quien concluyó la carrera al lado de Origel como copiloto, el mexicano se encargó de la navegación en lo que fue el paseo más inolvidable de su vida.

Cuando menos lo supe ya tenía puesto mi traje de copiloto, y debía meterme a la Trophy Truck Spec para continuar la carrera al lado de Jim y adentrarnos al desierto. Mi sensación era como estar en una guerra donde había que estar alerta todo el tiempo, indicarle si se aproximaban curvas bajas, medianas o fuertes, advertir si había piedras en el camino y ese tipo de cosas, todo esto a una velocidad irreal; lo tomé muy enserio y me concentré a ser los ojos del vehículo, cualquier error o equivocación de mi parte nos costaría muy caro. Finalmente concluyó mi trayecto de la ruta, y honestamente esta experiencia será una de las que contaré por el resto de mi vida, el equipo hizo un gran trabajo”, concluyó Origel.

Después que la lluvia asentara el polvo del desierto, este cuarteto dinámico de de atletas, concluyó en el lugar 19 de 52 vehículos inscritos en la categoría.

“Sólo he podido terminar dos de estas carreras en seis años”, dijo Riley. “Hoy fue la segunda vez y me impresiona que haya sucedido con estos chicos quienes no tenían idea clara de cómo manejar el vehículo. ¡Estoy muy feliz!”, finalizó Jim.

No te pierdas todos los detalles en las duras pruebas que este valiente trío de atletas Monster tuvo que superar para concluir con este increíble resultado en la carrera Off-Road más épica en Estados Unidos.

Síguenos en redes:

www.facebook.com/MonsterEnergy

Twitter: @MonsterEnergyMx

Instagram: @monsterenergy

#UnleashTheBeast

Previous:

Cadillac expandirá Super Cruise a toda su línea de productos

Next:

Chevrolet Beat Activ, una nueva versión más dinámica y versátil

You may also like

Post a new comment